Capitulo 26
- Señorita Lara – Saludo Astor- Es un placer verla en persona., y seria muy amable de su parte hacer esto por las buenas.
- Tu primero entonces.- Dijo Lara – Y el lobo también.
- Solo negociamos por tu amiga. El lobo se queda en la camioneta.
Mi amiga se encogió de hombros – Tenia que intentarlo. Deja salir a Romina
Astor chasqueo los dedos y uno de los guardias dejo de apuntar a Lara y se acerco al auto para abrirme la puerta. Lebo dejo escapar un gruñido. – Quieto lobo y tu ven aquí- el guardia tomo mi brazo bruscamente y me saco del interior del coche haciendo que tropezase y me alcanzó hasta Astor.
-Señorita Lara ahora su parte. Acércate aquí así podemos hacer el intercambio.
-Lara- me queje- no lo hagas. – sin embargo ella me ignoro y se fue acercando de a poco.
-Las llaves están puestas. Súbete y regresa a la mansión. Yo me encargo de todo esto.- sus ojos me miraron con seriedad.- Vanesa y yo tenemos unos asuntos pendientes al parecer.
Un estruendo se produjo a nuestras espalda- Los guardias apuntaron al coche donde estaba Lebo. El conductor fue impulsado al exterior y un olor a sangre lleno el aire junto a los gruñidos feroces de Lebo. Los guardias dispararon y un grito se escapo de mi garganta.
-Maldita sea ese lobo.- Grito Astor.- Matéenlo.
Más disparos se produjeron y me quede sin aire. Sentí un dolor desgarrante en uno de mis muslos y mi piel ardió. Yo no sangraba, pero se sentía como si hubiese recibido alguna bala. Mis rodillas golpearon el suelo y las palmas de mis manos tocaron el suelo. Me costaba respirar. Lara aprovecho el momento de distracción y le propinó una patada al rostro de Astor que lo empujo contra el asfalto.
Lara tiró de mi levantándome del suelo- Vamos-
En ese instante el auto de Luis entro en escena produciendo un chirrido y antes de que se detuviese – Cristhian y Carolina la loba se bajaron de un salto, Carolina lo hizo en forma de lobo y corrió hacia donde estaba Lebo. Cristhian llegó a nosotras seguido de Luis. Quedaban dos guardianes cerca de nosotros. Luis fue por ellos esquivando las balas mientras Cristhian nos obligaba a Lara y a mí a retroceder.
Astor se levantó del suelo moviendo la mandíbula. Cristhian se posiciono listo para atacar en cuanto Astor hiciese algún movimiento. Este se rió –Creo que me subestiman demasiado como siempre.
Sentí el ya conocido efecto de congelamiento envolver mi cuerpo. Cristhian y Lara se quedaron paralizados, Lara todavía se resistía pero se le volvió en contra en cuanto Astor aplico más concentración el ella. Mi amiga cayó al suelo a mi lado. Luis también había caído al suelo a pesar que los rebeldes a los que se había enfrentado estaban fuera de combate, el efecto parálisis no afecto a ninguno de los guardias rebeldes que estaban mucho más adelante peleando con la loba.
Astor observó a Carolina- Ustedes quédense quietitos acá- se quito el arma que llevaba en la espalda en la cintura de su pantalón.- Tengo que encargarme de una perra que esta molestando a mis empleados.
-Mierda- No podíamos movernos y no tenia manera de advertirle a Carolina. Me dolía la cabeza terriblemente y una oleada de calor se extendía por todo mi cuerpo, no sabia describir exactamente lo que sentía realmente. La adrenalina corría por mi cuerpo al igual que la rabia, quería correr para ayudar a Carolina y Lebo. Lebo…mi cuerpo se estremeció,
la necesidad de ver, tocar y sentir al lobo se hizo presente. ¡Maldita sea! No; no ahora. No cuando había asuntos más urgentes. Mi respiración se hizo más pesada. Vi mi mano pálida por la luz de la luna. Esta me llamaba, alce mis ojos hacia la luna y mis ojos se quedaron fijos en ella. Era como si jamás la hubiese contemplado realmente. Era tan hermosa…
Un gemido llego a mis oídos. Tirando de mi hacia la realidad. Astor estaba frente a Luis mirándolo desde arriba y con un pie sobre la garganta de Luis – Y nos volvemos a ver vampiro.
La ultima vez que había predije la muerte de un ser querido una sensación de agobio me había llevado a rasgar y pintar de negro una hoja del cuadernillo de dibujo. Y esta misma sensación me invadió de repente. – ¡No! -Me dije-
Astor continuó hablando- La verdad que ustedes ya me tienen hartos. Y es hora de eliminar a unos cuantos estorbos empezando por ti vampiro.
Vi un arma a uno dos metros delante de mi. Tenía que alcanzarla…
“¡Acepta el llamado de la luna! y podrás moverte - dijo la voz de Lebo en mi cabeza- Pero…
-¿Pero?-
-Luego de que lo salves ya no podrás verlo como antes. El Fuego Negro hace que no veas a nadie más que a mí. El humo confundirá tus sentimientos…
No me importaba con tal de apartar a Astor de Luis, no me importaban las consecuencias que vendrían después siempre cuando Luis y los demás siguieran con vida. Mire hacia el cielo, a la luna.- Te acepto…
Astor enseño sus colmillos a Luis- Hasta nunca vampiro- dijo apuntando el arma a la cabeza de Luis. Y entonces su expresión cambió a la confusión absoluta, una mancha roja empezó a crecer y extenderse en la blancura de su camisa. Su mano toco su pecho y observó la sangre confundido antes de caer hacia atrás sobre su espalda. Luis volvió a respirar normalmente, el efecto de parálisis desapareció por completo y se incorporó mirándome. Yo estaba parada todavía con el arma apuntando las lagrimas cayeron por mis mejillas mientras lo miraba- Lo siento- murmuré- tenia que hacerlo.
Unas cuerdas invisibles tiraban de mí hacia donde estaba Lebo, en el interior del auto. Su voz lleno mi cabeza- “Ven conmigo cariño”- No necesite que lo dijera dos veces. El arma cayó al suelo y corrí en busca de Lebo .
-
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Y finalmente después de tanto tiempo por fin les empiezo a dejar los capitulos que faltan para que se termine esta historia. Y que en nada llega a su fin. Pido disculpa por no haber cumplido con ustedes como correspondia e inclusive estuve a punto de abandonar pero no podia y no puedo abandonar esta historia. Fuego Negro llegará hasta su final...
Disfrutenlo y perdonen las fallas y faltas gramaticales y de ortografía.
Saludetes! Nos leemos prontito.
sábado 7 de enero de 2012
Capitulo 25 Fuego Negro (completo)
Capítulo 25
Lebo me rodeo rápidamente, Astor no podía paralizar a Lebo completamente mirando fijamente a Astor.
-Hombre lobo – Astor sonrió- creíste que podían escapar fácilmente.
Lebo gruño como respuesta.
-Sabes- Astor siguió hablando- Tuve muchas dudas acerca de ti, tu tienes un mejor control contra mi parálisis q los demás lobos. Igual que la otra señorita que casi me muerde el otro día. Ella es un lobo sin dudas...pero también tiene algo de vampiro. ¿ O sea...?
-Cállate- escupió Lebo interrumpiéndolo.
-Tu tienes algo de vampiro en tu sangre tambien. Tal vez de un abuelo, tal vez de un bisabuelo... por eso no eres lider de tu manada por que no eres un lobo puro.
¿El lobo tenia algo de vampiro? ¿Cómo no lo había visto antes? Eso explicaba por que lograba tener un control sobre mí. El glamour vampiro fusionado con el control del lobo hacia estragos. Eso explicaba todo...absolutamente todo.
-Eres realmente molesta- dijo una voz femenina.
-Señora.- Saludo Astor.
-¿Ahora tenemos que lidiar con un saco de pulgas con colmillos?
-Si pero bueno podemos matarlo.
-No. Me interesaría investigarlo un poco más asi que mejor reténganlo también
Un zumbido paso rapidamente por mi lado. Lebo gimió y se llevo una mano al muslo- ¡Maldita sea! – se arranco el dardo.
-Exactamente. – Astor sonrió aun más cuando Lebo cayó al suelo- Ahora nos volvemos a encontrar. Quisiera matarte de una vez por toda pero mi señora no quiere eliminarte todavía.- le agarro el mentón y la observó directamente a los ojos.- Ahora princesa vamos a dormirte un rato.
Y mis ojos se cerraron. Todo se volvió más oscuro y cuando la luz volvió estaba una vez más atrapada en esa habitación pero esta vez no estaba atada y Lebo estaba a mi lado. No habría segunda escapatoria. Observe la ventanilla demasiado pequeña y la luz del día ya no estaba. Uno de mis brazos estaba arremangado y se notaba el pinchazo. Eso explicaba por que había estado inconsciente demasiadas horas y que la única luz era la de la Luna Esto ya se estaba convirtiendo en una rutina. Una maldita rutina... la cual quería terminar de una buena vez.
-Fantástico- murmuré y me arrodille al lado de Lebo tomándole el pulso en su cuello. Este latía rápido y su respiración era agitada. Esto no era nada bueno. –Lebo –susurré y mi mundo se dio vuelta en un instante. Me encontré de espalda en el suelo y con el cuerpo de Lebo sobre mi cuerpo, me gruñó salvajemente. Mis manos estaba sujetas sobre mi cabeza fuertemente con las suyas. Su aliento chocaba con el mio, sus ojos me miraban descontrolados. Me gruño una vez más. ¡Oh oh!...el chico estaba en forma de lobo salvaje, fuera de control y en posición dominante; no me quedaba otra que hacerme la sumisa. Obligue a mi cuerpo a no luchar contra el suyo, a relajarse para que él lo sintiese. Lo observe fijamente a los ojos unos minutos antes de ladear mi cabeza y apartar la vista hacia un costado y espere por su reacción.
El “lobo” gruño, yo por agradecía que todavía se encontrase en forma humana. La punta de su nariz me rozo por detrás de la oreja y aspiro. Frotó su rostro a lo largo de mi cuello. Mi pulso se aceleró. Acomodó mis manos para sujetarla solo con una de las suyas y dejar la otra libre para poder acariciarme. Sus dedos se deslizaron por mi cabellos, por mi frente y mi mejilla, su boca beso mi cuello, lamió mi piel, hizo su recorrido hasta llegar a mi boca...
Se tomó su tiempo en degustar mis labios lamiéndolos y besándolos. No me atreví a responderle como no me atreví antes a mostrar alguna reacción ante su dominancia. Lebo gruñó y mordió mi labio inferior, el dolor me hizo abrirlos, ocasión que aprovechó para profundizar el beso. Era un beso salvaje, mis sentimientos estaban nublados, a pesar que Lebo me atraía en cierta forma no lo veía como un hombre que me gustase de esa forma. El podía controlarme o dominarme pero no se sentía como...Luis. No era la misma reacción, la misma explosión que sentía cuando Luis me había besado. Quería a Luis. Y su nombre se me escapo entre beso y beso. Lebo se detuvo y se tensó. Me aventuré a mirarlo a los ojos. Sus ojos parecían más humanos ahora pero estaban llenos de conflictos, Cerró sus ojos y se apartó de mi hacia atrás sentándose en el suelo. Sus manos se fueron a su propia cabeza y se aferraron a sus cabellos.
- No podías decir mejor palabra.- Hizo una mueca de disgustó- ¿Dónde esta tu Luis?
Pestañee confusa ¿Qué?
-Olvídalo.
-¿Qué? – volví a decir.
- Tu no entiendes nada.- gruño
Me enfurecí y no me importaba que estuviese con un “lobo” enojado en estos momentos- ¿Qué no entiendo? Tal vez si me hubieses dicho que eras en parte vampiro comprendería mejor.¿No crees?. Perooo nooo. claro que no.
-¡Eres mía! A tu Luis no le importas por que sino ya te hubiese rescatado. ¿Dónde estuvo cuando lo necesitabas? Solo yo he estado rescatándote y ayudándote a cada rato.
- ¡Eres un idiota! – me incorporé del suelo y me acerque a la puerta y la patee. Esta no cedió en lo absoluto.- ¡Aaarrrggg! Y no soy tuya.
- Lo siento pero ya te reclamé. Eres mía...
-No me has mordido como para reclamarte.
-Te saque sangre de tus labios. Como lobo puro tendría que morder tu cuello para hacerlo oficial pero como vampiro-lobo puedo reclamarte con solo probar tu sangre. Una sola gota se sangre y ya tengo un lazo contigo...
-Claro que solo puedo hacerlo cuando hay luna. Y esta noche hay luna.
-Eres un maldito...- por primera vez los insultos se le quedaron atrapados en su boca por la indignación
Lebo se encogió de hombros.-Y puedo ver tu mente. Y se en quien estabas pensando cuando nos besábamos. ¿No soy lo suficiente hombre para ti?
-Te odio.
-Y yo te deseo... pero se que este no es el momento todavía, una vez que salgamos de aquí... Al final de la noche tú también me desearas...
-Nunca.
-Eso dices ahora pero... recuerda que te uní a mi. Tu piel arderá, estarás tan excitada por mi que te dolerá tanto y solo yo puedo darte ese placer de calmar tus ansias. Arderás por mi como el fuego que esta en su mejor momento. Y no podrás pensar en nada más que en sentir. Tu mente estará nublada, llena de humo... Fuego Negro cariño.
- Nunca... me tocaras de esa manera.
-Cambiaras tus palabras. Ahora veamos como salimos de aquí.
Temblaba de la rabia. Mis uñas se clavaban en la palma de mis manos. No iba a sacar nada golpeándolo a él. – Aaarrgg- grite de la frustración y golpee la pared de cemento. La sangre se deslizó por los nudillos lastimados.
-Tonta - murmuró Lebo. La puerta se abrió de golpe y tres vampiros armados con pistolas acompañaban a Astor. Astor nos miro y sonrió – mmmnn ¿se acabo la alianza
Lobo–vampiro? ¿Los tortolitos están peleados?
- Vete a la mierda- murmuré
- ¡Chica! Que boca tan fina. Ahora... vamos a salir y no quiero nada raro entre ustedes.
El grupo nos traslado hasta el exterior, al parecer nos iban a mover de lugar. Para seguridad de ellos. Nos obligaron a subir a la parte trasera de la camioneta con las manos atadas en nuestra espada con cadenas gruesas.
No sé a donde nos llevaban. Ya habíamos pasado unos cuantos kilómetros. Mire por la ventana a la noche.. La luna estaba en alto no debían ser más de la una de la madrugada. No tenía ningún fuego sexual ardiendo dentro de mi. Tenía fuego de rabia, de ansia de venganza. Estaba harta de los sucesos que se dieron. Pero antes de ocuparme de todo lo otro tenia q ocuparme de zafar de esta situación de rehén y eliminar a Vanesa de una vez por todo. Y después...me ocuparía de convertir en alfombra al lobo.
Pero también el ansia era que algo iba a pasar pronto. Muy pronto. Necesitaba sacarlo fuera de mi cuerpo. Cerré los ojos. Mis manos estaban atadas por lo tanto no podía improvisar. Mi mente estaba llena de niebla blanca, pero entonces un haz de luz la aparto. Esa luz provenía de los faros de un auto. No podía ver la persona que lo conducía pero tenía la sensación de saber de quien se trataba.
-No seas idiota- murmuré.
¿Qué has dicho? – Dijo la voz de Lebo.
Mis ojos se abrieron y volvieron a la realidad dentro de la camioneta. Mire al frente, esperando a ver el auto.
-¿Qué ocurre?- insistió
Solté un gruñido de frustración. – Nada-
Y entonces vi el auto viniendo frente al nuestro. La camioneta se detuvo con un chirrido y el auto de adelante nuestro también. La vi bajarse del auto a la tonta de mi amiga Lara que había venido a rescatarme.
- Bueno, Bueno al final el pececito mordió el anzuelo y lo mejor de todo es que vino sola al parecer- Dijo Astor desde el asiento de adelante
Lara se cruzó de brazos apoyándose en el capo del auto y miró al interior de la camioneta.
-Ustedes manténganse tranquilitos- ordenó Astor.
Rodee mis ojos. Cristhian no dejaría ir a Lara sola por nada en el mundo. A lo sumo estaría muy cerca y escondido esperando el momento para actuar en el momento justo.
De los otros dos autos que nos habían escoltado se bajaron los ayudantes de Astor llevando sus armas. Estas apuntaron a Lara.
Lebo me rodeo rápidamente, Astor no podía paralizar a Lebo completamente mirando fijamente a Astor.
-Hombre lobo – Astor sonrió- creíste que podían escapar fácilmente.
Lebo gruño como respuesta.
-Sabes- Astor siguió hablando- Tuve muchas dudas acerca de ti, tu tienes un mejor control contra mi parálisis q los demás lobos. Igual que la otra señorita que casi me muerde el otro día. Ella es un lobo sin dudas...pero también tiene algo de vampiro. ¿ O sea...?
-Cállate- escupió Lebo interrumpiéndolo.
-Tu tienes algo de vampiro en tu sangre tambien. Tal vez de un abuelo, tal vez de un bisabuelo... por eso no eres lider de tu manada por que no eres un lobo puro.
¿El lobo tenia algo de vampiro? ¿Cómo no lo había visto antes? Eso explicaba por que lograba tener un control sobre mí. El glamour vampiro fusionado con el control del lobo hacia estragos. Eso explicaba todo...absolutamente todo.
-Eres realmente molesta- dijo una voz femenina.
-Señora.- Saludo Astor.
-¿Ahora tenemos que lidiar con un saco de pulgas con colmillos?
-Si pero bueno podemos matarlo.
-No. Me interesaría investigarlo un poco más asi que mejor reténganlo también
Un zumbido paso rapidamente por mi lado. Lebo gimió y se llevo una mano al muslo- ¡Maldita sea! – se arranco el dardo.
-Exactamente. – Astor sonrió aun más cuando Lebo cayó al suelo- Ahora nos volvemos a encontrar. Quisiera matarte de una vez por toda pero mi señora no quiere eliminarte todavía.- le agarro el mentón y la observó directamente a los ojos.- Ahora princesa vamos a dormirte un rato.
Y mis ojos se cerraron. Todo se volvió más oscuro y cuando la luz volvió estaba una vez más atrapada en esa habitación pero esta vez no estaba atada y Lebo estaba a mi lado. No habría segunda escapatoria. Observe la ventanilla demasiado pequeña y la luz del día ya no estaba. Uno de mis brazos estaba arremangado y se notaba el pinchazo. Eso explicaba por que había estado inconsciente demasiadas horas y que la única luz era la de la Luna Esto ya se estaba convirtiendo en una rutina. Una maldita rutina... la cual quería terminar de una buena vez.
-Fantástico- murmuré y me arrodille al lado de Lebo tomándole el pulso en su cuello. Este latía rápido y su respiración era agitada. Esto no era nada bueno. –Lebo –susurré y mi mundo se dio vuelta en un instante. Me encontré de espalda en el suelo y con el cuerpo de Lebo sobre mi cuerpo, me gruñó salvajemente. Mis manos estaba sujetas sobre mi cabeza fuertemente con las suyas. Su aliento chocaba con el mio, sus ojos me miraban descontrolados. Me gruño una vez más. ¡Oh oh!...el chico estaba en forma de lobo salvaje, fuera de control y en posición dominante; no me quedaba otra que hacerme la sumisa. Obligue a mi cuerpo a no luchar contra el suyo, a relajarse para que él lo sintiese. Lo observe fijamente a los ojos unos minutos antes de ladear mi cabeza y apartar la vista hacia un costado y espere por su reacción.
El “lobo” gruño, yo por agradecía que todavía se encontrase en forma humana. La punta de su nariz me rozo por detrás de la oreja y aspiro. Frotó su rostro a lo largo de mi cuello. Mi pulso se aceleró. Acomodó mis manos para sujetarla solo con una de las suyas y dejar la otra libre para poder acariciarme. Sus dedos se deslizaron por mi cabellos, por mi frente y mi mejilla, su boca beso mi cuello, lamió mi piel, hizo su recorrido hasta llegar a mi boca...
Se tomó su tiempo en degustar mis labios lamiéndolos y besándolos. No me atreví a responderle como no me atreví antes a mostrar alguna reacción ante su dominancia. Lebo gruñó y mordió mi labio inferior, el dolor me hizo abrirlos, ocasión que aprovechó para profundizar el beso. Era un beso salvaje, mis sentimientos estaban nublados, a pesar que Lebo me atraía en cierta forma no lo veía como un hombre que me gustase de esa forma. El podía controlarme o dominarme pero no se sentía como...Luis. No era la misma reacción, la misma explosión que sentía cuando Luis me había besado. Quería a Luis. Y su nombre se me escapo entre beso y beso. Lebo se detuvo y se tensó. Me aventuré a mirarlo a los ojos. Sus ojos parecían más humanos ahora pero estaban llenos de conflictos, Cerró sus ojos y se apartó de mi hacia atrás sentándose en el suelo. Sus manos se fueron a su propia cabeza y se aferraron a sus cabellos.
- No podías decir mejor palabra.- Hizo una mueca de disgustó- ¿Dónde esta tu Luis?
Pestañee confusa ¿Qué?
-Olvídalo.
-¿Qué? – volví a decir.
- Tu no entiendes nada.- gruño
Me enfurecí y no me importaba que estuviese con un “lobo” enojado en estos momentos- ¿Qué no entiendo? Tal vez si me hubieses dicho que eras en parte vampiro comprendería mejor.¿No crees?. Perooo nooo. claro que no.
-¡Eres mía! A tu Luis no le importas por que sino ya te hubiese rescatado. ¿Dónde estuvo cuando lo necesitabas? Solo yo he estado rescatándote y ayudándote a cada rato.
- ¡Eres un idiota! – me incorporé del suelo y me acerque a la puerta y la patee. Esta no cedió en lo absoluto.- ¡Aaarrrggg! Y no soy tuya.
- Lo siento pero ya te reclamé. Eres mía...
-No me has mordido como para reclamarte.
-Te saque sangre de tus labios. Como lobo puro tendría que morder tu cuello para hacerlo oficial pero como vampiro-lobo puedo reclamarte con solo probar tu sangre. Una sola gota se sangre y ya tengo un lazo contigo...
-Claro que solo puedo hacerlo cuando hay luna. Y esta noche hay luna.
-Eres un maldito...- por primera vez los insultos se le quedaron atrapados en su boca por la indignación
Lebo se encogió de hombros.-Y puedo ver tu mente. Y se en quien estabas pensando cuando nos besábamos. ¿No soy lo suficiente hombre para ti?
-Te odio.
-Y yo te deseo... pero se que este no es el momento todavía, una vez que salgamos de aquí... Al final de la noche tú también me desearas...
-Nunca.
-Eso dices ahora pero... recuerda que te uní a mi. Tu piel arderá, estarás tan excitada por mi que te dolerá tanto y solo yo puedo darte ese placer de calmar tus ansias. Arderás por mi como el fuego que esta en su mejor momento. Y no podrás pensar en nada más que en sentir. Tu mente estará nublada, llena de humo... Fuego Negro cariño.
- Nunca... me tocaras de esa manera.
-Cambiaras tus palabras. Ahora veamos como salimos de aquí.
Temblaba de la rabia. Mis uñas se clavaban en la palma de mis manos. No iba a sacar nada golpeándolo a él. – Aaarrgg- grite de la frustración y golpee la pared de cemento. La sangre se deslizó por los nudillos lastimados.
-Tonta - murmuró Lebo. La puerta se abrió de golpe y tres vampiros armados con pistolas acompañaban a Astor. Astor nos miro y sonrió – mmmnn ¿se acabo la alianza
Lobo–vampiro? ¿Los tortolitos están peleados?
- Vete a la mierda- murmuré
- ¡Chica! Que boca tan fina. Ahora... vamos a salir y no quiero nada raro entre ustedes.
El grupo nos traslado hasta el exterior, al parecer nos iban a mover de lugar. Para seguridad de ellos. Nos obligaron a subir a la parte trasera de la camioneta con las manos atadas en nuestra espada con cadenas gruesas.
No sé a donde nos llevaban. Ya habíamos pasado unos cuantos kilómetros. Mire por la ventana a la noche.. La luna estaba en alto no debían ser más de la una de la madrugada. No tenía ningún fuego sexual ardiendo dentro de mi. Tenía fuego de rabia, de ansia de venganza. Estaba harta de los sucesos que se dieron. Pero antes de ocuparme de todo lo otro tenia q ocuparme de zafar de esta situación de rehén y eliminar a Vanesa de una vez por todo. Y después...me ocuparía de convertir en alfombra al lobo.
Pero también el ansia era que algo iba a pasar pronto. Muy pronto. Necesitaba sacarlo fuera de mi cuerpo. Cerré los ojos. Mis manos estaban atadas por lo tanto no podía improvisar. Mi mente estaba llena de niebla blanca, pero entonces un haz de luz la aparto. Esa luz provenía de los faros de un auto. No podía ver la persona que lo conducía pero tenía la sensación de saber de quien se trataba.
-No seas idiota- murmuré.
¿Qué has dicho? – Dijo la voz de Lebo.
Mis ojos se abrieron y volvieron a la realidad dentro de la camioneta. Mire al frente, esperando a ver el auto.
-¿Qué ocurre?- insistió
Solté un gruñido de frustración. – Nada-
Y entonces vi el auto viniendo frente al nuestro. La camioneta se detuvo con un chirrido y el auto de adelante nuestro también. La vi bajarse del auto a la tonta de mi amiga Lara que había venido a rescatarme.
- Bueno, Bueno al final el pececito mordió el anzuelo y lo mejor de todo es que vino sola al parecer- Dijo Astor desde el asiento de adelante
Lara se cruzó de brazos apoyándose en el capo del auto y miró al interior de la camioneta.
-Ustedes manténganse tranquilitos- ordenó Astor.
Rodee mis ojos. Cristhian no dejaría ir a Lara sola por nada en el mundo. A lo sumo estaría muy cerca y escondido esperando el momento para actuar en el momento justo.
De los otros dos autos que nos habían escoltado se bajaron los ayudantes de Astor llevando sus armas. Estas apuntaron a Lara.
Etiquetas:
Cap 25 Fuego Negro
jueves 3 de noviembre de 2011
Un breve anuncio con disculpas...
Hola a todas/os...
Antes que nada pido mil disculpa por mi tardanza. Y q me tengan paciencia mucha más. En estos momentos ando con lo que se llama una traba de escritor. No tengo la mente en blanco por que se como quiero que termine la historia ya faltando nada para su final. Pero no puedo sentarme a escribir... quiero pero no puedo. Y cuando lo hago es para distraerme un poco. Estoy terminando el ultimo año de mi carrera y quiero hacerlo bien y estaré libre después del 20 de diciembre... y entonces me pondré a terminar con Fuego Negro... aunque tambien admito que no quiero escribir lo que queda por que se termina... he dicho en otras oportunidades que con Fuego Negro se termina la historia. Aunque en mi mente tengo partes de la historia de los demás personajes... aun así una vez terminado Fuego Negro el blog sufrirá un cambio grande y no pondré más novelas por el momento ... quiero meterles las pilas a las otras novelas que pienso probar suerte en las editoriales.. pero que tambien estan estancadas por la falta de dedicación debido a la facu y el trabajo.
Así q mil mil mil disculpas e intentaré traerles cuanto antes el nuevo capitulo... paciencia por favor y lamento decepcionarles de este modo..
Antes que nada pido mil disculpa por mi tardanza. Y q me tengan paciencia mucha más. En estos momentos ando con lo que se llama una traba de escritor. No tengo la mente en blanco por que se como quiero que termine la historia ya faltando nada para su final. Pero no puedo sentarme a escribir... quiero pero no puedo. Y cuando lo hago es para distraerme un poco. Estoy terminando el ultimo año de mi carrera y quiero hacerlo bien y estaré libre después del 20 de diciembre... y entonces me pondré a terminar con Fuego Negro... aunque tambien admito que no quiero escribir lo que queda por que se termina... he dicho en otras oportunidades que con Fuego Negro se termina la historia. Aunque en mi mente tengo partes de la historia de los demás personajes... aun así una vez terminado Fuego Negro el blog sufrirá un cambio grande y no pondré más novelas por el momento ... quiero meterles las pilas a las otras novelas que pienso probar suerte en las editoriales.. pero que tambien estan estancadas por la falta de dedicación debido a la facu y el trabajo.
Así q mil mil mil disculpas e intentaré traerles cuanto antes el nuevo capitulo... paciencia por favor y lamento decepcionarles de este modo..
Lara!
Etiquetas:
mil disculpas
jueves 11 de agosto de 2011
Lean.,,,por favor.
Hola a todas /os....
Se que van a decir y la ¿¿¿segunda parte??? y me van a querer echar a la hoguera o a que me pudra en la carcel =P je...pero tenganme paciencia. La entrada de hoy es para invitarlos a leer una historia que me ha gustado mucho y creo que a ustedes tambien les va a gustar. Esta chica tiene talento así que les pido que le den una oportunidad y conozcan LUNAS DE ABRIL de Marisol López. Les dejo su sinopsis para que sepan de que trata.
Algunas personas nacen predestinadas a ser héroes.
Belle Delaney es una dhampira, la hija de una humana y un vampiro. Cuando tenía solo tres años de edad quedó huérfana y Machsrio Delaney, el entrenador de la Academia Licantria, ubicada en las afueras de Estocolmo, la acogió en la institución como si fuese su propia hija. Años más tarde, a sus diecisiete años, aún cree esa historia. Enamorada de su mejor amigo, Alexander Neville –un licántropo que es el Príncipe Heredero del Trono de Licantria, la tierra de los hombres lobo–, sueña con el día en que él se le declare por fin. Pero a pesar de que nunca lo logra, su vida es casi perfecta. Tiene amigos, una familia que la quiere, es inteligente y porta una belleza que embelesa a quienes pasan a su lado.
Pero un día, las cosas dan un giro rotundo.
Felisa y Machsrio, sus padres adoptivos, deciden separarse. A partir de entonces las cosas empiezan a cambiar rápidamente. Las verdades empiezan a salir a la luz, y pronto descubre que Machsrio no es su padre adoptivo, sino un vil secuestrador. Con la ayuda de Alexander y sus amigos, Belle descubrirá, poco a poco, cuál es su verdadera identidad, que es más que una simple dhampira y que su destino está escrito desde incluso antes de que naciera. Ahora deberá enfrentar un futuro que jamás pensó que existiría, en el que ella es la heroína; y peor aún, no puede elegir: debe ir con su familia biológica, y eso significa dejar atrás a Alexander y a sus amigos; no puede negarse a la voluntad de los Astros.
¿Podrá sobrellevar con entereza lo que se aproxima?
¿Quieren saber más?¿ Empezar a leerlo? Entonces los invito a pasarse por aquí
Se que van a decir y la ¿¿¿segunda parte??? y me van a querer echar a la hoguera o a que me pudra en la carcel =P je...pero tenganme paciencia. La entrada de hoy es para invitarlos a leer una historia que me ha gustado mucho y creo que a ustedes tambien les va a gustar. Esta chica tiene talento así que les pido que le den una oportunidad y conozcan LUNAS DE ABRIL de Marisol López. Les dejo su sinopsis para que sepan de que trata.
Algunas personas nacen predestinadas a ser héroes.
Belle Delaney es una dhampira, la hija de una humana y un vampiro. Cuando tenía solo tres años de edad quedó huérfana y Machsrio Delaney, el entrenador de la Academia Licantria, ubicada en las afueras de Estocolmo, la acogió en la institución como si fuese su propia hija. Años más tarde, a sus diecisiete años, aún cree esa historia. Enamorada de su mejor amigo, Alexander Neville –un licántropo que es el Príncipe Heredero del Trono de Licantria, la tierra de los hombres lobo–, sueña con el día en que él se le declare por fin. Pero a pesar de que nunca lo logra, su vida es casi perfecta. Tiene amigos, una familia que la quiere, es inteligente y porta una belleza que embelesa a quienes pasan a su lado.
Pero un día, las cosas dan un giro rotundo.
Felisa y Machsrio, sus padres adoptivos, deciden separarse. A partir de entonces las cosas empiezan a cambiar rápidamente. Las verdades empiezan a salir a la luz, y pronto descubre que Machsrio no es su padre adoptivo, sino un vil secuestrador. Con la ayuda de Alexander y sus amigos, Belle descubrirá, poco a poco, cuál es su verdadera identidad, que es más que una simple dhampira y que su destino está escrito desde incluso antes de que naciera. Ahora deberá enfrentar un futuro que jamás pensó que existiría, en el que ella es la heroína; y peor aún, no puede elegir: debe ir con su familia biológica, y eso significa dejar atrás a Alexander y a sus amigos; no puede negarse a la voluntad de los Astros.
¿Podrá sobrellevar con entereza lo que se aproxima?
¿Quieren saber más?¿ Empezar a leerlo? Entonces los invito a pasarse por aquí
Besos!!
Lara!
Lara!
martes 2 de agosto de 2011
Capítulo 25 Fuego Negro (1era parte)
Hola!!! Aca les traigo la primer parte del capítulo 25 de Fuego Negro. Muy pronto la segunda parte :)
Lebo me rodeo rápidamente, Astor no podía paralizar a Lebo completamente mirando fijamente a Astor.
-Hombre lobo – Astor sonrió- creíste que podían escapar fácilmente.
Lebo gruño como respuesta.
-Sabes- Astor siguió hablando- Tuve muchas dudas acerca de ti, tu tienes un mejor control contra mi parálisis q los demás lobos. Igual que la otra señorita que casi me muerde el otro día. Ella es un lobo sin dudas...pero también tiene algo de vampiro. ¿ O sea...?
-Cállate- escupió Lebo interrumpiéndolo.
-Tu tienes algo de vampiro en tu sangre también. Tal vez de un abuelo, tal vez de un bisabuelo... por eso no eres líder de tu manada por que no eres un lobo puro.
¿El lobo tenia algo de vampiro? ¿Cómo no lo había visto antes? Eso explicaba por que lograba tener un control sobre mí. El glamour vampiro fusionado con el control del lobo hacia estragos. Eso explicaba todo...absolutamente todo.
-Eres realmente molesta- dijo una voz femenina.
-Señora.- Saludo Astor.
-¿Ahora tenemos que lidiar con un saco de pulgas con colmillos?- Vanesa miro a Lebo con asco.
-Si. Pero podemos matarlo.
-No. Me interesaría investigarlo un poco más así que mejor reténganlo también
Un zumbido paso rápidamente por mi lado. Lebo gimió y se llevo una mano al muslo- ¡Maldita sea! – se arrancó el dardo.
Varios vampiros rebeldes nos rodearon. El lugar estaba vigilado o alguien había dado la voz de alarma.
-Exactamente. – Astor sonrió aun más cuando Lebo cayó al suelo- Ahora nos volvemos a encontrar. Quisiera matarte de una vez por toda pero mi señora no quiere eliminarte todavía.- le agarro el mentón y la observó directamente a los ojos.- Ahora princesa vamos a dormirte un rato.
Y mis ojos se cerraron. Todo se volvió más oscuro y cuando la luz volvió estaba una vez más atrapada en esa habitación pero esta vez no estaba atada y Lebo estaba a mi lado. No habría segunda escapatoria. Observe la ventanilla demasiado pequeña y la luz del día ya no estaba. Uno de mis brazos estaba arremangado y se notaba el pinchazo. Eso explicaba por que había estado inconsciente demasiadas horas y que la única luz era la de la Luna Esto ya se estaba convirtiendo en una rutina. Una maldita rutina... la cual quería terminar de una buena vez.
-Fantástico- murmuré y me arrodille al lado de Lebo tomándole el pulso en su cuello. Este latía rápido y su respiración era agitada. Esto no era nada bueno. –Lebo –susurré y mi mundo se dio vuelta en un instante. Me encontré de espalda en el suelo y con el cuerpo de Lebo sobre mi cuerpo, me gruñó salvajemente. Mis manos estaba sujetas sobre mi cabeza fuertemente con las suyas. Su aliento chocaba con el mio, sus ojos me miraban descontrolados. Me gruño una vez más. ¡Oh oh!...el chico estaba en forma de lobo salvaje, fuera de control y en posición dominante; no me quedaba otra que hacerme la sumisa. Obligue a mi cuerpo a no luchar contra el suyo, a relajarse para que él lo sintiese. Lo observe fijamente a los ojos unos minutos antes de ladear mi cabeza y apartar la vista hacia un costado y espere por su reacción.
El “lobo” gruño, yo por agradecía que todavía se encontrase en forma humana. La punta de su nariz me rozo por detrás de la oreja y aspiro. Frotó su rostro a lo largo de mi cuello. Mi pulso se aceleró. Acomodó mis manos para sujetarla solo con una de las suyas y dejar la otra libre para poder acariciarme. Sus dedos se deslizaron por mi cabellos, por mi frente y mi mejilla, su boca beso mi cuello, lamió mi piel, hizo su recorrido hasta llegar a mi boca...
Se tomó su tiempo en degustar mis labios lamiéndolos y besándolos. No me atreví a responderle como no me atreví antes a mostrar alguna reacción ante su dominancia. Lebo gruño y mordió mi labio inferior, el dolor me hizo abrirlos, ocasión que aprovechó para profundizar el beso. Era un beso salvaje, mis sentimientos estaban nublados, a pesar que Lebo me atraía en cierta forma no lo veía como un hombre que me gustase de esa forma. El podía controlarme o dominarme pero no se sentía como...Luis. No era la misma reacción, la misma explosión que sentía cuando Luis me había besado. Quería a Luis. Y su nombre se me escapo entre beso y beso. Lebo se detuvo y se tensó. Me aventuré a mirarlo a los ojos. Sus ojos parecían más humanos ahora pero estaban llenos de conflictos, Cerró sus ojos y se apartó de mi hacia atrás sentándose en el suelo. Sus manos se fueron a su propia cabeza y se aferraron a sus cabellos.
- No podías decir mejor palabra.- Hizo una mueca de disgustó- ¿Dónde esta tu Luis?
Pestañee confusa ¿Qué?
-Olvídalo.
-¿Qué? – volví a decir.
- Tu no entiendes nada.- gruño
Me enfurecí y no me importaba que estuviese con un “lobo” enojado en estos momentos- ¿Qué no entiendo? Tal vez si me hubieses dicho que eras en parte vampiro comprendería mejor.¿No crees?. Perooo nooo. claro que no.
-¡Eres mía! A tu Luis no le importas por que sino ya te hubiese rescatado. ¿Dónde estuvo cuando lo necesitabas? Solo yo he estado rescatándote y ayudándote a cada rato.
- ¡Eres un idiota! – me incorporé del suelo y me acerque a la puerta y la patee. Esta no cedió en lo absoluto.- ¡Aaarrrggg! Y no soy tuya.
- Lo siento pero ya te reclamé. Eres mía...
-No me has mordido como para reclamarte.
-Te saque sangre de tus labios. Como lobo puro tendría que morder tu cuello para hacerlo oficial pero como vampiro-lobo puedo reclamarte con solo probar tu sangre. Una sola gota se sangre y ya tengo un lazo contigo...
--------
---------------------------------------------------
Muy pronto la segunda parte de este capi.
Nos leemos pronto !!!
Capítulo 25 1er parte
Lebo me rodeo rápidamente, Astor no podía paralizar a Lebo completamente mirando fijamente a Astor.
-Hombre lobo – Astor sonrió- creíste que podían escapar fácilmente.
Lebo gruño como respuesta.
-Sabes- Astor siguió hablando- Tuve muchas dudas acerca de ti, tu tienes un mejor control contra mi parálisis q los demás lobos. Igual que la otra señorita que casi me muerde el otro día. Ella es un lobo sin dudas...pero también tiene algo de vampiro. ¿ O sea...?
-Cállate- escupió Lebo interrumpiéndolo.
-Tu tienes algo de vampiro en tu sangre también. Tal vez de un abuelo, tal vez de un bisabuelo... por eso no eres líder de tu manada por que no eres un lobo puro.
¿El lobo tenia algo de vampiro? ¿Cómo no lo había visto antes? Eso explicaba por que lograba tener un control sobre mí. El glamour vampiro fusionado con el control del lobo hacia estragos. Eso explicaba todo...absolutamente todo.
-Eres realmente molesta- dijo una voz femenina.
-Señora.- Saludo Astor.
-¿Ahora tenemos que lidiar con un saco de pulgas con colmillos?- Vanesa miro a Lebo con asco.
-Si. Pero podemos matarlo.
-No. Me interesaría investigarlo un poco más así que mejor reténganlo también
Un zumbido paso rápidamente por mi lado. Lebo gimió y se llevo una mano al muslo- ¡Maldita sea! – se arrancó el dardo.
Varios vampiros rebeldes nos rodearon. El lugar estaba vigilado o alguien había dado la voz de alarma.
-Exactamente. – Astor sonrió aun más cuando Lebo cayó al suelo- Ahora nos volvemos a encontrar. Quisiera matarte de una vez por toda pero mi señora no quiere eliminarte todavía.- le agarro el mentón y la observó directamente a los ojos.- Ahora princesa vamos a dormirte un rato.
Y mis ojos se cerraron. Todo se volvió más oscuro y cuando la luz volvió estaba una vez más atrapada en esa habitación pero esta vez no estaba atada y Lebo estaba a mi lado. No habría segunda escapatoria. Observe la ventanilla demasiado pequeña y la luz del día ya no estaba. Uno de mis brazos estaba arremangado y se notaba el pinchazo. Eso explicaba por que había estado inconsciente demasiadas horas y que la única luz era la de la Luna Esto ya se estaba convirtiendo en una rutina. Una maldita rutina... la cual quería terminar de una buena vez.
-Fantástico- murmuré y me arrodille al lado de Lebo tomándole el pulso en su cuello. Este latía rápido y su respiración era agitada. Esto no era nada bueno. –Lebo –susurré y mi mundo se dio vuelta en un instante. Me encontré de espalda en el suelo y con el cuerpo de Lebo sobre mi cuerpo, me gruñó salvajemente. Mis manos estaba sujetas sobre mi cabeza fuertemente con las suyas. Su aliento chocaba con el mio, sus ojos me miraban descontrolados. Me gruño una vez más. ¡Oh oh!...el chico estaba en forma de lobo salvaje, fuera de control y en posición dominante; no me quedaba otra que hacerme la sumisa. Obligue a mi cuerpo a no luchar contra el suyo, a relajarse para que él lo sintiese. Lo observe fijamente a los ojos unos minutos antes de ladear mi cabeza y apartar la vista hacia un costado y espere por su reacción.
El “lobo” gruño, yo por agradecía que todavía se encontrase en forma humana. La punta de su nariz me rozo por detrás de la oreja y aspiro. Frotó su rostro a lo largo de mi cuello. Mi pulso se aceleró. Acomodó mis manos para sujetarla solo con una de las suyas y dejar la otra libre para poder acariciarme. Sus dedos se deslizaron por mi cabellos, por mi frente y mi mejilla, su boca beso mi cuello, lamió mi piel, hizo su recorrido hasta llegar a mi boca...
Se tomó su tiempo en degustar mis labios lamiéndolos y besándolos. No me atreví a responderle como no me atreví antes a mostrar alguna reacción ante su dominancia. Lebo gruño y mordió mi labio inferior, el dolor me hizo abrirlos, ocasión que aprovechó para profundizar el beso. Era un beso salvaje, mis sentimientos estaban nublados, a pesar que Lebo me atraía en cierta forma no lo veía como un hombre que me gustase de esa forma. El podía controlarme o dominarme pero no se sentía como...Luis. No era la misma reacción, la misma explosión que sentía cuando Luis me había besado. Quería a Luis. Y su nombre se me escapo entre beso y beso. Lebo se detuvo y se tensó. Me aventuré a mirarlo a los ojos. Sus ojos parecían más humanos ahora pero estaban llenos de conflictos, Cerró sus ojos y se apartó de mi hacia atrás sentándose en el suelo. Sus manos se fueron a su propia cabeza y se aferraron a sus cabellos.
- No podías decir mejor palabra.- Hizo una mueca de disgustó- ¿Dónde esta tu Luis?
Pestañee confusa ¿Qué?
-Olvídalo.
-¿Qué? – volví a decir.
- Tu no entiendes nada.- gruño
Me enfurecí y no me importaba que estuviese con un “lobo” enojado en estos momentos- ¿Qué no entiendo? Tal vez si me hubieses dicho que eras en parte vampiro comprendería mejor.¿No crees?. Perooo nooo. claro que no.
-¡Eres mía! A tu Luis no le importas por que sino ya te hubiese rescatado. ¿Dónde estuvo cuando lo necesitabas? Solo yo he estado rescatándote y ayudándote a cada rato.
- ¡Eres un idiota! – me incorporé del suelo y me acerque a la puerta y la patee. Esta no cedió en lo absoluto.- ¡Aaarrrggg! Y no soy tuya.
- Lo siento pero ya te reclamé. Eres mía...
-No me has mordido como para reclamarte.
-Te saque sangre de tus labios. Como lobo puro tendría que morder tu cuello para hacerlo oficial pero como vampiro-lobo puedo reclamarte con solo probar tu sangre. Una sola gota se sangre y ya tengo un lazo contigo...
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Muy pronto la segunda parte de este capi.
Nos leemos pronto !!!
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Cap 25 fuego negro - 1er parte
lunes 18 de julio de 2011
Cap 24 Fuego Negro
HOla!!!
Aquí como les prometí que pondría este Lunes: El cap 24.
---------
-------------------------- Capítulo 24 Fuego Negro
Me mantuve tranquila desde que Vanesa me dejo sola en esa habitación vacía con solo una pequeña ventana por la cual si hacia el intento de escapar nunca lograría pasar por ahí, a menos que me transformase en un murciélago pero, lamentablemente el mito del vampiro que se convierte en murciélago no era verdad. .No sabia cuanto tiempo había pasado, pero si podía ver que ya amanecía, ¿Tal vez 6 horas?, no estaba segura. Nadie me hizo una visita, no había agua, no había comida, mis miembros del cuerpo estaban durmiéndose y acalambrándose aun más y me estaba aguantando las ganas de ir al baño. – ¡Hey rubia! ¿Me dejas por lo menos ir a un baño? –grité por primera vez .
La puerta se abrió de golpe y un vampiro se acercó a mi- Es sospechoso que te hayas mantenido demasiado tranquila. ¿No habrás estado planeando un escape, muñeca?
Puse los ojos en blanco – En estos momento lo único que me interesa es un baño. Si planeo un escape seria solo para ir a un inodoro. –
El vampiro me agarró por el mentón y me obligó a elevar mi rostro. – Si te llevo al baño ¿prometes portarte bien? ¿qué no intentaras nada raro?
- Estoy drogada, mi cuerpo esta débil y dudo que pueda hacer tres pasos sin que me atrapen.- mascullé- Necesito ir al baño ya. Por favor.
El vampiro me miró serio y me empecé a desesperar hasta que finalmente habló – Bien. Dado a que has sido una buena niña te dejaré ir al baño. – me rodeó hasta ubicarse detrás de mi silla y empezó a mover las cuerdas hasta que se aflojaron todas. Aunque mis manos seguían atadas por detrás, el hombre me agarró por el brazo y me llevó a rastra hacia una de las dos puertas que había en esa habitación y la abrió revelando el baño que lo único que tenia era un inodoro y una pileta para lavarse las manos. – Todo tuyo princesa- dijo
-No puedo con mis manos atadas- sonreí ¿cómo pretendía que utilizase el baño con mis ropa puesta.
-Estaba esperando que lo pidieras- El vampiro se acerco y filtró sus manos bajo mi falda para bajar mi ropa interior hasta las rodillas. Fue vergonzoso con todas las letras- ¡Listo! Ahora, si todo tuyo – Se apoyó contra el marco de la puerta mirándome.
¿Se iba a quedar mirándome así? Eso quitaba las ganas de orinar a cualquiera. – Hombre ¿al menos puedes mirar hacia aquella esquina? Me muero de ganas pero no puedo si estas mirándome así.- volteó los ojos de exasperación y miró hacia la esquina como le pedí. Me las arregle con la falda mientras utilizaba el inodoro. - terminé – murmuré. Mi vigilante sonrió y volvió a acercarse para poner mi ropa interior en su sitio. Incluso me acomodó la falda.
-Si esta fuera otra situación no sería así muñeca. Para empezar no tendrías ninguna ropa puesta.- me susurró.
Me limite a forzar una sonrisa de modestia. – Gracias por tu ayuda. Puedes quedarte con el privilegio de haber sido el primer hombre que hizo esto por mi.
-Y todo por que has sido una buena rehén. Ahora sigamos con esta actitud de niña buena y vuelves a sentarte en la silla.
Gemí al pensar en mis piernas y brazos que volverían a acalambrarse y dormirse cuando todavía no habían dejado de hacerlo
Él ignoró mi pequeña queja y me llevo nuevamente hasta la silla, me hizo sentarme y volvió a enredar las cuerdas alrededor de mi cuerpo fijándome al asiento. Tome una respiración profunda y largue el aire lentamente intentando calmarme.
El vampiro ya estaba frente a mi y volvió a tomar mi mentón con su mano para obligarme a mirarle. – Creo que me merezco una recompensa por permitirte hacer lo que querías.
Fruncí las cejas sin comprender- ¿ Recompensa?
Me sonrió y bajo su rostro hasta el mío hasta posar sus labios sobre los míos dándome un pequeño y casto beso. – Nada grave- Y entonces su boca se fue a mi cuello donde me clavo sus colmillos. Deje escapar un gritito al sentir las puntas afiladas traspasar mi piel. El vampiro bebió mi sangre por dos minutos sosteniendo mi cabeza firme para que no la moviese hasta que sus dientes se separaron de mi cuello y lamió mi piel para cerrar las marcas. La piel se me puso de gallina por el asco. Se incorporó y fijo sus ojos en los mios. – Deliciosa.- Acarició mi mejilla con el dorso de su mano – Nos vemos más tarde- y me dejo sola atada una vez más en esa silla.
Esto era la guerra. Definitivamente era la guerra y este vampiro se sumaba a la lista de mis enemigos. Empecé a mover mi cuerpo lo más que podía, la soga atada a mis muñecas quemaba mi piel con cada tirón brusco que daba. – Puta de sangre tu madre- dije mentalmente- y la rubia maldita.-agregué
¿Dónde estaba Luis o el maldito lobo cuando lo necesitaba? Me mordí el labio y sentí el gusto de la sangre. Mi respiración se agito. Un cosquilleo me recorrió por toda mi espalda. Conocía esa sensación. –Hablando de Roma-murmuré
La puerta se abrió de golpe y el cuerpo del vampiro que me había mordido fue arrojado contra una esquina .
-Lo siento. Tuve que esperar a que se retirase la muñeca Barbie – dijo Lebo detrás de mi empezando a tirar de las cuerdas.
-La muñeca Barbie es la famosa señora X. ¿estas seguro que se fue?
-Sip
-¿Cómo hiciste para encontrarme?
-Cariño, nosotros tenemos un lazo.
Gruñí interrumpiéndolo. No quería que me diera vueltas con esas respuesta de lazo y unión entre nosotros – Apresúrate a desatar estas malditas cuerdas.
-Si señora. Te has hecho un poco de sangre intentado liberarte por tu cuenta.
-¿En serio? ¡No me digas!- me estaba dando un ataque por que no me desataba todavía del todo. Lebo no me hablo hasta que termino con todos los nudos. Me apresure a pararme y sacudí mi cuerpo. - ¡Dios! - Me froté la mano por mi cuello mientras me acercaba al vampiro inconsciente en el suelo y le pateé en una de las rodillas con toda mi rabia.
Los brazos de Lebo me envolvieron para quitarme de su camino.
-Yo me encargo de él - se agachó con las cuerdas colgando en sus manos- Tú vigila que no venga nadie. Le di una patada al suelo antes de acercarme a la puerta y vigilar disimuladamente con la puerta entrecerrada. Espere unos minutos hasta que Lebo se aseguró de dejar bien atado al vampiro y se aproximó a mi despacio sonriéndome – Ya podemos irnos- me asió la mano y cruzó la puerta tirando de mi hacia el exterior. No sé donde estábamos pero, esa casa era un maldito laberinto o tal vez fuese que Lebo daba vueltas para evitar ciertos sectores que estaban bajo vigilancia. El hombre lobo abrió una ventana con sigilo y paso por ella fácilmente su rostro apareció por la ventana extendiéndome la mano para ayudarme a salir. Respire él aire puro y me sentí mucho mejor. Estábamos en un descampado. Podía ser que esta casa fuese una casa de descanso o vacacional para alguna familia noble importante. O bien podría pertenecer a la familia de Vanesa. Lebo tomo entre su mano una vez más la mía y me hizo una seña con la cabeza para irnos de ahí. Me llevo corriendo y de vez en cuando nos escondíamos entre árboles y arbustos. Me sentía ahogada...este extraño sentimiento que tenia cuando no podía dibujar y algo se aproximaba. Y de repente nos quedamos muy quietos, congelados...como el juego de las estatuas musicales que cuando paraba la música debías quedarte en la posición en la que estabas. – ¡Maldita sea! –me había olvidado de Astor quien logro en su momento escapar de Carolina y de los cazadores...
---------Continuará en el cap 25
-------------------------
Y ya nos vamos acercando cada vez más calculo que quedan 5 capítulos como mínimo antes del final.
El próximo capitulo intentaré tenerlo listo para este finde. Nos leemos pronto!
Aquí como les prometí que pondría este Lunes: El cap 24.
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-------------------------- Capítulo 24 Fuego Negro
Me mantuve tranquila desde que Vanesa me dejo sola en esa habitación vacía con solo una pequeña ventana por la cual si hacia el intento de escapar nunca lograría pasar por ahí, a menos que me transformase en un murciélago pero, lamentablemente el mito del vampiro que se convierte en murciélago no era verdad. .No sabia cuanto tiempo había pasado, pero si podía ver que ya amanecía, ¿Tal vez 6 horas?, no estaba segura. Nadie me hizo una visita, no había agua, no había comida, mis miembros del cuerpo estaban durmiéndose y acalambrándose aun más y me estaba aguantando las ganas de ir al baño. – ¡Hey rubia! ¿Me dejas por lo menos ir a un baño? –grité por primera vez .
La puerta se abrió de golpe y un vampiro se acercó a mi- Es sospechoso que te hayas mantenido demasiado tranquila. ¿No habrás estado planeando un escape, muñeca?
Puse los ojos en blanco – En estos momento lo único que me interesa es un baño. Si planeo un escape seria solo para ir a un inodoro. –
El vampiro me agarró por el mentón y me obligó a elevar mi rostro. – Si te llevo al baño ¿prometes portarte bien? ¿qué no intentaras nada raro?
- Estoy drogada, mi cuerpo esta débil y dudo que pueda hacer tres pasos sin que me atrapen.- mascullé- Necesito ir al baño ya. Por favor.
El vampiro me miró serio y me empecé a desesperar hasta que finalmente habló – Bien. Dado a que has sido una buena niña te dejaré ir al baño. – me rodeó hasta ubicarse detrás de mi silla y empezó a mover las cuerdas hasta que se aflojaron todas. Aunque mis manos seguían atadas por detrás, el hombre me agarró por el brazo y me llevó a rastra hacia una de las dos puertas que había en esa habitación y la abrió revelando el baño que lo único que tenia era un inodoro y una pileta para lavarse las manos. – Todo tuyo princesa- dijo
-No puedo con mis manos atadas- sonreí ¿cómo pretendía que utilizase el baño con mis ropa puesta.
-Estaba esperando que lo pidieras- El vampiro se acerco y filtró sus manos bajo mi falda para bajar mi ropa interior hasta las rodillas. Fue vergonzoso con todas las letras- ¡Listo! Ahora, si todo tuyo – Se apoyó contra el marco de la puerta mirándome.
¿Se iba a quedar mirándome así? Eso quitaba las ganas de orinar a cualquiera. – Hombre ¿al menos puedes mirar hacia aquella esquina? Me muero de ganas pero no puedo si estas mirándome así.- volteó los ojos de exasperación y miró hacia la esquina como le pedí. Me las arregle con la falda mientras utilizaba el inodoro. - terminé – murmuré. Mi vigilante sonrió y volvió a acercarse para poner mi ropa interior en su sitio. Incluso me acomodó la falda.
-Si esta fuera otra situación no sería así muñeca. Para empezar no tendrías ninguna ropa puesta.- me susurró.
Me limite a forzar una sonrisa de modestia. – Gracias por tu ayuda. Puedes quedarte con el privilegio de haber sido el primer hombre que hizo esto por mi.
-Y todo por que has sido una buena rehén. Ahora sigamos con esta actitud de niña buena y vuelves a sentarte en la silla.
Gemí al pensar en mis piernas y brazos que volverían a acalambrarse y dormirse cuando todavía no habían dejado de hacerlo
Él ignoró mi pequeña queja y me llevo nuevamente hasta la silla, me hizo sentarme y volvió a enredar las cuerdas alrededor de mi cuerpo fijándome al asiento. Tome una respiración profunda y largue el aire lentamente intentando calmarme.
El vampiro ya estaba frente a mi y volvió a tomar mi mentón con su mano para obligarme a mirarle. – Creo que me merezco una recompensa por permitirte hacer lo que querías.
Fruncí las cejas sin comprender- ¿ Recompensa?
Me sonrió y bajo su rostro hasta el mío hasta posar sus labios sobre los míos dándome un pequeño y casto beso. – Nada grave- Y entonces su boca se fue a mi cuello donde me clavo sus colmillos. Deje escapar un gritito al sentir las puntas afiladas traspasar mi piel. El vampiro bebió mi sangre por dos minutos sosteniendo mi cabeza firme para que no la moviese hasta que sus dientes se separaron de mi cuello y lamió mi piel para cerrar las marcas. La piel se me puso de gallina por el asco. Se incorporó y fijo sus ojos en los mios. – Deliciosa.- Acarició mi mejilla con el dorso de su mano – Nos vemos más tarde- y me dejo sola atada una vez más en esa silla.
Esto era la guerra. Definitivamente era la guerra y este vampiro se sumaba a la lista de mis enemigos. Empecé a mover mi cuerpo lo más que podía, la soga atada a mis muñecas quemaba mi piel con cada tirón brusco que daba. – Puta de sangre tu madre- dije mentalmente- y la rubia maldita.-agregué
¿Dónde estaba Luis o el maldito lobo cuando lo necesitaba? Me mordí el labio y sentí el gusto de la sangre. Mi respiración se agito. Un cosquilleo me recorrió por toda mi espalda. Conocía esa sensación. –Hablando de Roma-murmuré
La puerta se abrió de golpe y el cuerpo del vampiro que me había mordido fue arrojado contra una esquina .
-Lo siento. Tuve que esperar a que se retirase la muñeca Barbie – dijo Lebo detrás de mi empezando a tirar de las cuerdas.
-La muñeca Barbie es la famosa señora X. ¿estas seguro que se fue?
-Sip
-¿Cómo hiciste para encontrarme?
-Cariño, nosotros tenemos un lazo.
Gruñí interrumpiéndolo. No quería que me diera vueltas con esas respuesta de lazo y unión entre nosotros – Apresúrate a desatar estas malditas cuerdas.
-Si señora. Te has hecho un poco de sangre intentado liberarte por tu cuenta.
-¿En serio? ¡No me digas!- me estaba dando un ataque por que no me desataba todavía del todo. Lebo no me hablo hasta que termino con todos los nudos. Me apresure a pararme y sacudí mi cuerpo. - ¡Dios! - Me froté la mano por mi cuello mientras me acercaba al vampiro inconsciente en el suelo y le pateé en una de las rodillas con toda mi rabia.
Los brazos de Lebo me envolvieron para quitarme de su camino.
-Yo me encargo de él - se agachó con las cuerdas colgando en sus manos- Tú vigila que no venga nadie. Le di una patada al suelo antes de acercarme a la puerta y vigilar disimuladamente con la puerta entrecerrada. Espere unos minutos hasta que Lebo se aseguró de dejar bien atado al vampiro y se aproximó a mi despacio sonriéndome – Ya podemos irnos- me asió la mano y cruzó la puerta tirando de mi hacia el exterior. No sé donde estábamos pero, esa casa era un maldito laberinto o tal vez fuese que Lebo daba vueltas para evitar ciertos sectores que estaban bajo vigilancia. El hombre lobo abrió una ventana con sigilo y paso por ella fácilmente su rostro apareció por la ventana extendiéndome la mano para ayudarme a salir. Respire él aire puro y me sentí mucho mejor. Estábamos en un descampado. Podía ser que esta casa fuese una casa de descanso o vacacional para alguna familia noble importante. O bien podría pertenecer a la familia de Vanesa. Lebo tomo entre su mano una vez más la mía y me hizo una seña con la cabeza para irnos de ahí. Me llevo corriendo y de vez en cuando nos escondíamos entre árboles y arbustos. Me sentía ahogada...este extraño sentimiento que tenia cuando no podía dibujar y algo se aproximaba. Y de repente nos quedamos muy quietos, congelados...como el juego de las estatuas musicales que cuando paraba la música debías quedarte en la posición en la que estabas. – ¡Maldita sea! –me había olvidado de Astor quien logro en su momento escapar de Carolina y de los cazadores...
---------Continuará en el cap 25
-------------------------
Y ya nos vamos acercando cada vez más calculo que quedan 5 capítulos como mínimo antes del final.
El próximo capitulo intentaré tenerlo listo para este finde. Nos leemos pronto!
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cap 24 Fuego Negro
sábado 16 de julio de 2011
Capitulo 23 Fuego Negro
Hola!!! tanto tiempo! Espero que anden lo más bien. Acá les dejo el cap 23 ... y el Lunes el cap 24 ...
Cap 23
Lara y yo nos encontrábamos en una de las cafetería del centro comercial. Ella bebía de su taza de chocolate caliente con placer mientras yo me tomaba mi café fuerte.
- Teniendo un chocolate por marido tu lo traicionas por una taza de chocolate.- le comente a Lara.
Su fina ceja derecha se alzo captando mi burla- Y tu no te comes tu chocolate con menta.- contraatacó
-¡Hey! No voy a involucrarme con Luis, ya sabes muy bien que es un mujeriego
- ¿Desde cuando lo llamas Luis?- ignoro mi excusa
Bebí un trago de mi café antes de hablar – Es su nombre ¿no?
Lara soltó una risita.- Amiga. Lamento informarte de esto, pero.... tu estas enamorada de él hasta la medula.
Bufé sintiendo mis mejillas enrojecer. – No pongas a Luis y el amor en la misma oración.
Mi amiga se encogió de hombros.- Sabia que este día llegaría tarde o temprano aunque ahora lo quieras negar.
-Esta bien, esta bien...lo admito me atrae el abuelo. Pero es solo una atracción.
-Aham. Como tú digas.- mordió el tenedor con el pedazo de pastel. Por supuesto de chocolate.
-¿ Qué tiene Cristhian en sus venas? ¿Chocolate? Tu adicción al chocolate esta más grave que antes.
Lara negó con la cabeza- Su sangre es aun más deliciosa que el chocolate. Dejemos el vampiro de lado y vayamos con el lobo.
-¿Qué pasa con el lobo?
-¿Qué onda con el tal Lebo?
Esta vez yo alce mis cejas. – ¿La verdad? Ni idea. Este chico me confunde muchísimo. Siento una especie de... fascinación por él. No es atracción; al menos no del todo.
-Luis no esta muy conforme con tu amistad con el lobo.- mi amiga estaba seria.- No tengo nada en contra de los lobos pero a él le molesta muchísimo.
Suspiré cansada- No lo sé. Lebo no dice mucho. Me suelta información de a poco y me deja con una intriga mucho mayor. Hay algo que no me dice todavía.
- ¿Aun mucho mayor que el que los lobos y vampiros pueden tener hijos?
-Exactamente. Siento que tiene relación con eso... – me callé al ver que el mesero se aproximaba a nuestra mesa.
Lara le sonrió y le pago nuestro pedido. El mesero se puso a charlar con Lara en un intento de coqueteo. Mientras mi mente se iba a las conversaciones que había tenido con Lebo.
-Romina- llamo mi amiga en cuanto se alejo el mesero.
-¿eh? – murmuré volviendo a la realidad
¿En que estabas pensando?-
-Intentando descifrar a Lebo. ¿Qué crees que pase ahora con Alex?
-El señor Gabriel ha tomado a Alex bajo su cargo. Le enseñará a vivir como vampiro.
Debí haber hecho una mueca por que Lara volvió a hablar- No te preocupes, no ha sido tu culpa y Alex no te culpa por que ahora es un vampiro. Aparte no te olvides que es más fuerte de lo que parece.
Asentí con la cabeza. – ¿Nos retiramos?
-Sip. Mejor vayámonos antes de que vuelva a pedirme el numero o mi e-mail. Ya van tres veces que lo intenta.
-Patético- dije mientras me incorporaba de la silla.
Salimos de la cafetería en dirección al auto de Lara estaba estacionado a dos cuadras - Extrañaba nuestras charlas- dije
-Yo también- Lara envolvió mi brazo con el suyo. – Deberíamos salir más a menudo. ¿Qué me dices si vamos a bailar solo nosotras dos? Sin chicos.
Solté un bufido- No me apetece pisar un boliche por un tiempo.
-Esta bien... ¿Qué me dices si alquilamos una película?
-Una de chicas. De esas que el protagonista sexy se enamora de la chica de biblioteca.
Lara me sonrió y asintió con la cabeza.- Los gemelos no van a estar muy feliz.- dije imaginándome las caras de aburrimiento de ellos.- ¡Pero que diablos! Después de todo es mi turno de elegir la peli de la semana.
Un chirrido sonó detrás de nosotras, la puerta de una camioneta blanca se abrió y dos hombres vestidos de negro bajaron rápidamente. Vi que iban hacia Lara, tiré del brazo de Lara y la empuje en dirección opuesta. Un liquido mojo mi cara, el olor que sentí era fuerte y mis ojos empezaron a cerrarse. Sentí como unos brazos me agarraban y me elevaban para ingresarme al interior de la camioneta. Lo ultimo que vi fue la sorpresa en el rostro de Lara antes de que se cerrara la puerta del vehículo y este mismo produjese un chirrido al arrancar.
Abrí mis ojos y tosí. – Apesta- mi conciencia empezó a recordar- Lara.-murmuré. Intente moverme pero no podía. Estaba obligada a permanecer sentada en una silla debido a las gruesas cuerdas que me ataban a ella. – ¡Maldición!
-¿No estas cómoda? – dijo una fría y dulce voz que yo conocía muy bien.
-Vanesa- escupí- No creí que tuvieras cerebro suficiente para ser tu la Señora X.
La rubia se acerco frente a mi y pude verla mejor. Estaba impecable, vestida con un sexy vestido negro y su perfecta cabellera rubia peinada en una alta coleta elegante.
- ¿ No crees que estas muy elegante para estos trabajos sucios?
-Al menos no visto como una puta.
-¡Touche!- ironice. – Al menos no soy una perra estirada como tú que no sabe rendirse cuando tiene que hacerlo. No soportas que Cristhian nunca te haya amado. Que haya elegido a Lara antes que a ti... o mejor dicho...no te importaba si hubiera o no amor entre ustedes. Solo te jodió enormemente que no pudieses acceder a la nobleza. Convertirte en una posible candidata a ser la Reina Vampiro...
Un golpe en mi mejilla izquierda me obligo a voltear la cabeza.- Eres una puta- dijo Vanesa. Con la palma con que me había golpeado todavía alzada
-No más que tu.- dije lamiéndome la sangre de mi labio.- Dime ¿Ya has pedido un monto por mi rescate?
- Lara a cambio de tú. Se suponía que secuestraran a Lara ahora que ha vuelto de su viaje pero bueno...tu eres un objeto de valor importante para ella así que seguro aparece pronto por aquí si realmente es tu amiga.
Me las arregle para encoger mis hombros quitándole importancia. – Supongo que sí. Pero si viene solo yo tengo el privilegio de matarla por ser tan idiota para arriesgarse por mi. Pero no te preocupes la primera en morir serás tú perra loca.
-Si claro, disfruta tu estadía.- Vanesa me dio la espalda y desapareció por la izquierda el sonido de una puerta cerrarse de golpe y el chasquido de unas llaves girar me indico que estaba siendo encerrada.
- Ohh si... te mataré no lo dudes. Y si no lo hago yo lo hará Lara.- Dije echando mi cabeza hacia atrás. Mis ojos se fijaron en el cielorraso . Solté una carcajada nerviosa al imaginarme a Luis. – Esta vez no fue mi culpa el meterme en problemas abuelito.
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Uy, uy. Lo sé me estoy atrasando más de lo debido y pido disculpa por eso.
Siento también las faltas de ortografía que encuentren...
Y el Lunes publico el Capitulo 24!!
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Cap 23 Fuego Negro
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